MOSQUITOS VECTOR DE DENGUE, FIEBRE AMARILLA
Lleva 190 millones de años en el planeta y ha sido un elemento clave en la extinción de los dinosaurios, la caída del imperio romano, la conquista de América, la independencia de Estados Unidos, la Revolución Francesa, la segunda guerra mundial…
El mosquito, ese pequeño y molesto insecto, es además el mayor asesino en serie de la humanidad, tanto en términos históricos como actualmente, pues mata cada año a muchas más personas (830.000) que los propios seres humanos (los segundos más mortíferos, con 580.000). El mundo en que vivimos sería muy distinto sin la participación en él de los mosquitos.
El mosquito del dengue o mosquito de la fiebre amarilla (Aedes aegypti) es un mosquito que puede ser portador del virus del dengue y de la fiebre amarilla, así como de otras enfermedades, como la chikunguña, la fiebre de Zika.
Grandes
poblaciones de mosquitos. El clima, ideal para que sigan reproduciéndose. Toda
la atención puesta en una nueva enfermedad, el coronavirus. Mejor escenario
imposible para que la epidemia de dengue siga expandiéndose por el país. “Uno
de los grandes problemas es que la mayoría de las acciones que hoy se llevan
adelante para controlar el Aedes aegypti son ineficaces; hay que buscar nuevas
estrategias”, expresa el doctor en Química Héctor
Masuh, investigador del Conicet y director del área de investigación
sobre mosquitos vectores del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas
(Cipein).
Masuh,
que recorrió varios países de Latinoamérica dando charlas, trabaja en la
búsqueda de nuevas herramientas de control vectorial. Entre otras cosas, ha
creado una fórmula que atrae las larvas del mosquito hacia insecticidas que las
eliminan. El experto es muy crítico a la hora de evaluar cómo las autoridades
sanitarias encaran la tarea de prevención del dengue. “El descacharrado no
sirve para nada porque en definitiva la gente no lo hace”, apunta al comienzo
de la entrevista con LA GACETA. También reniega de las fumigaciones con
máquinas agrícolas en las ciudades: “los políticos las hacen para figurar, pero
no tienen ningún efecto sobre el mosquito”.
- En Tucumán se están haciendo
muchas fumigaciones, ¿son una buena herramienta?
-
En general estas acciones, que se llaman tratamiento espacial de mosquitos
adultos y no fumigaciones, no están bien hechas. Para que sirvan deben
realizarse con máquinas especiales que apliquen un aerosol y pequeñísimas gotas
queden suspendidas en el aire, de forma que los mosquitos, cuando estén
volando, entren en contacto con ellas. Y se necesita, además, que esas gotitas
estén la mayor cantidad de tiempo posible en el aire. O sea, que también
depende de la hora y del viento que haya ese día para que sea eficaz. Entonces,
en primer lugar, cuando se utilizan máquinas agrícolas no sirven para nada
porque estas dispersan gotas más grandes que inmediatamente caen al piso. Se
deben usar máquinas de Ultra Bajo Volumen (ULV), por ejemplo. Si se hacen bien,
sí son efectivas y necesarias estas medidas.
- ¿Por qué considerás que no
sirve lo que se hizo hasta ahora para prevenir el dengue?
-
Está a la vista. Desde 2009, cuando hubo una importante epidemia de dengue en
el país, no hemos aprendido casi nada. Las estrategias que actualmente se
aplican para controlar el vector de la enfermedad no llegan a una solución
definitiva del problema. Nos seguimos basando más que nada en la recomendación
de la OMS, que indica sacar los cacharros de la casa. Se orienta más que nada
en la responsabilidad de la gente y en la solidaridad. Pero en los hechos la
gente no lo hace; los vecinos no quieren que los molesten en sus casas y están
preocupados por otras cosas. Por otro lado, el Aedes ha demostrado adaptarse
muy bien a los domicilios. No va a dejar de reproducirse. Si les sacamos los
recipientes encontrarán otros criaderos. Hay que buscar nuevas formas de bajar
la densidad de mosquitos.
- ¿Y qué estrategias serían una
buena opción?
-
El Estado debe hacerse cargo. Hacer monitoreos de poblaciones de mosquitos y
actuar en consecuencia. Una buena opción es utilizar las mismas máquinas que se
usan para los tratamientos espaciales y, además de poner insecticidas, colocar
larvicidas, de manera que las gotas con este producto caigan en todo tipo de
recipientes y también en canaletas y otros lugares que puedan acumular agua y
ser criaderos de insectos. Estos tratamientos combinados tienen un doble
impacto muy efectivo. Hay que realizarlos una vez por semana, en un ciclo de
cuatro o cinco aplicaciones. Bien hecho, este método puede reducir hasta un 50%
las poblaciones de mosquitos.
- ¿Qué otras nuevas acciones se
analizan en la actualidad?
-
La modificación genética de mosquitos es una nueva herramienta para combatir el
vector. Básicamente, con esta técnica se desarrolla un mosquito con un gen que
promueve la mortalidad de los Aedes aegypti en la etapa larval. Cuando los
machos con ese gen se liberan y se fertilizan las hembras, la población de
Aedes se reduce dado que la descendencia muere en la fase larvaria.
- ¿Alguna vez se podrá eliminar
el dengue? ¿O tendremos que acostumbrarnos a convivir con esta enfermedad?
-
Creo que no hay una solución para que no haya más brotes de dengue. Sí hay
paliativos para que las tasas de infecciones sean más bajas y para minimizar
los riesgos. Aunque sabemos que la medida más eficaz contra el dengue es
reducir la población de Aedes, el mecanismo de transmisión del virus es
complejo e involucra otros factores, como la densidad de poblaciones de humanos
y vectores, los serotipos circulantes, el clima y las condiciones ambientales.
Estamos a merced de lo que quieren los bichos. Es imposible predecir cómo
seguirá esto; muchísimas cosas se nos escapan en esta lucha.
Casi
1.000 tucumanos presentaron síntomas de dengue en los últimos días y se
realizaron estudios para comprobar si padecen la enfermedad. Se confirmaron 238
casos hasta ayer. La cifra viene en aumento desde principios de marzo, cuando
aparecieron los primeros contagios. La patología transmitida por el mosquito
Aedes aegypti está presente en la mayoría de los barrios de San Miguel de
Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules, Banda del Río Salí, Villa Mariano
Moreno y Concepción.
Consejos
El
dengue es una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Causa
fiebre alta, malestar general, dolor articular y/o muscular; con o sin
erupción.
•Para
prevenir el dengue usá repelente, repitiendo la aplicación según las
indicaciones del producto.
•Colocá
un tul o tela mosquitera en cochecitos y cunas de bebés.
•Utilizá
remeras mangas largas y pantalones largos, de colores claros, ya que reflejan
la luz del sol y el Aedes aegypti huye naturalmente de este tipo de objetos.
